Psicólogo infantil en Caldes de Montbui | Silvia López Psicóloga

Un espacio donde los niños pueden expresarse, comprenderse y crecer.

Entender lo que siente un niño es el primer paso para ayudarle

Los niños no siempre saben explicar con palabras lo que les ocurre. Muchas veces lo expresan a través del comportamiento, las emociones o el juego. La terapia infantil es un espacio adaptado a su forma de comunicarse, donde pueden expresar lo que sienten, entenderlo y aprender a gestionarlo.

Un espacio adaptado a su forma de expresarse

Cada niño tiene su propio lenguaje, y no siempre es verbal. En terapia, se utilizan herramientas adaptadas como el juego, la observación y la expresión emocional para comprender qué le está ocurriendo.


Se acompaña a niños que pueden estar atravesando dificultades emocionales, problemas de conducta, miedos o situaciones escolares complejas. El objetivo no es solo que el niño “se porte mejor”, sino entender qué hay detrás de ese comportamiento.


A través de este proceso, el niño empieza a sentirse comprendido, aprende a identificar lo que siente y desarrolla herramientas para gestionar sus emociones de forma más saludable.

Dos personas jugando a las cartas en una mesa en una habitación luminosa.

Acompañamiento también para las familias

El trabajo con niños no puede entenderse sin la familia. Por eso, el acompañamiento puede incluir a los padres, ayudándoles a comprender mejor lo que está ocurriendo y cómo pueden acompañar a su hijo o hija.


Se ofrecen pautas prácticas y adaptadas a cada situación para mejorar la convivencia, gestionar conflictos y crear un entorno más seguro y estable para el niño.


Este trabajo conjunto permite que los cambios no se queden solo en la consulta, sino que se integren en el día a día familiar, favoreciendo un desarrollo emocional más saludable.

Un niño sentado frente a una mujer en un escritorio durante una entrevista o sesión de asesoramiento.
Dos personas jugando a un juego de mesa en una mesa en una habitación luminosa.

Favorecer su bienestar emocional y desarrollo

Cada proceso se adapta al niño y a su momento evolutivo. Las sesiones tienen una duración aproximada de una hora y se ajustan a sus necesidades y a las de la familia.


El objetivo es que el niño pueda desarrollar una mayor autoestima, confianza en sí mismo y recursos emocionales que le acompañen a lo largo de su crecimiento.


No se trata solo de resolver una dificultad puntual, sino de ofrecer herramientas que le ayuden a sentirse mejor, entenderse y relacionarse de forma más sana con su entorno.

Ayuda a tu hijo/a a entender lo que siente

Acompañar a tiempo puede marcar una gran diferencia en su desarrollo